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NJPW: G1 Climax 30 Awards

Presentamos los awards del G1 Climax 30. Una instancia para reflexionar en torno a los puntos altos y bajos, de la última edición del principal torneo de NJPW.

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Tras una discusión que casi llegó a un intercambio japonés de golpes, Nacho y King hemos llegado a un consenso sobre lo mejor del torneo insignia de NJPW. Así que sean bienvenidos a la gala del G1 Climax 30.

Aspectos destacados del torneo

La desigual calidad in-ring entre los bloques

Por Ignacio Salvo “Nacho Meñique”

Desde que salió la lista de los nombres en cada bloque, se veía venir una enorme desigualdad entre los bloques. Y ocurrió, pero a un grado mayor de lo que uno esperaría. El bloque A de por si sobrecargado de buenos talentos, tuvo rendimientos sorprendentemente notables, como fue el caso del “demasiado viejo” Minoru Suzuki. Mientras que en el B, siento que los encargados de salvar los muebles y sacarle destellos (Zack Sabre Jr por ejemplo), brillaron menos que en otros torneos.

El predecible Bloque B con SANADA

Por Ignacio Salvo “Nacho Meñique”

Desde el 2019, está muy claro que SANADA será un nombre importante en NJPW. Compaginando un bloque con luchadores estancados, un Tanahashi dando el paso al costado y el campeón metido, era inevitable que el ingobernable fuera el gran candidato a llevarse el bloque B.

Tuvieron la imbécil idea, de hacer que SANADA perdiera sus tres primeros combates al inicio de la competencia. Eso implicaba, que cualquier derrota adicional lo dejaba automáticamente fuera. O sea, sabemos que va a llegar hasta el último día pero que también, no puede seguir perdiendo. En consecuencia, dejaron el spoiler gigante de que se venía una senda remontada, con luchas que ya no dejaban ninguna especulación sobre su resultado. Y en efecto, SANADA se terminó llevando el bloque.

Los horribles puntajes

Gran encuentro del G1 Climax 30, aceptalo King…

Por King.

Imperdonable. Es imperdonable que NJPW trate de esta manera a Minoru Suzuki, por mucho que su rol y su edad inviten a situaciones como esta. El prestigio del título NEVER ha decrecido aún más y la figura de alguien que debería lucir y que lució como un súper wrestler se ha visto desmerecida enormemente. NJPW bien pudo darle otra victoria y un empate para ajustar y crear nuevas dinámicas en un bloque que premió en exceso a ciertos nombres de manera innecesaria.

En el bloque B la situación se repitió con un Tanahashi quedando en record negativo, aunque el empate a 6-3 en la cima resultó más adecuado. Eso sí, los problemas aquí acabarían siendo otros.

Will Ospreay

Por King.

No sé ni cómo llamar a esto. Ospreay está degenerando en algo que está amplificando sus defectos y escondiendo sus virtudes para acercarse peligrosamente a un CAW de WWE 2K al tiempo que adquiere vicios narrativos que parecían desterrados. Todo esto queda en nada si tenemos en cuenta que liderará una nueva facción que a casi todas luces parece innecesaria, forzada y en la que su protagonismo aumentará aún más. Decir que es muy arriesgado me parece una lectura optimista, y es que tener a Bea y a O´Khan en este contexto me da pánico.

¿Una British Army con gente de Rev Pro? Diría que puede salir bien, pero viendo los antecedentes lo dudo mucho. Ah, y Speaking Out.

La impredecible victoria de Kota Ibushi

Por Ignacio Salvo “Nacho Meñique”

Que no me vengan a tratar de engañar los generales después de la guerra, casi nadie le daba siquiera una chance de ganar el torneo a Ibushi. En otro contexto tal vez si, pero los bookers supieron crear un gran humo con respecto a una hipotética rivalidad con Tanahashi, luego de que trabajasen juntos los últimos meses. Kota parecía que no iba a ganar, porque claramente iba a luchar con el Ace of the Universe en Wrestle Kingdom. Al contrario, el último día terminó jugandosela a White y Okada, y luego en la final, a un SANADA que también tenía más chances en teoría.

Set up desperdiciado

Por King.

Gedo ha perpretado otro atentado contra el pro wrestling al bookear el set up para WK. No contento con aguar totalmente el reinado de Naito, desaprovechando las posibilidades de los Two Belts, reincide en una defensa única contra un EVIL al que debió ganar. Si hubiese ganado Tanahashi, la dinámica en la semifinal del bloque B pudo funcionar de igual o mejor manera y habríamos tenido a esa pareja de Golden Ace con opciones de encontrarse en WK, siendo Naito la perfecta prueba para un Kota que siente que es su responsabilidad superar a su compañero.

Por supuesto, tampoco hemos sacado nada demasiado jugoso por el NEVER, y es que la ruta será la esperada para un Suzuki que ha merecido mucho más.

Mejor luchador

5- Taichi

Por King.

El mundo ha visto como una injusticia se ha perpetrado durante años sin que nos diéramos cuenta. Taichi parecía un worker mediocre y extraño en una división que no le iba nada bien ni le permitía brillar. Entonces, cual revelación divina, Taichi ascendió a heavyweight para convertirse en uno de los mejores activos de NJPW.

Este ha sido su segundo G1, donde ha dejado su impronta con varios excelentes combates. Es cierto que fue de más a menos y que le ha faltado dar uno de los 3-4 mejores choques de la competencia, pero se ha reconfirmado como un monstruo ofensivo y ha dejado patente su personalidad y carácter pese a la importante ausencia de Abe Miho. No te merecemos, Holy Lord.

4- Hiroshi Tanahashi

Por Ignacio Salvo “Nacho Meñique”.

Un hombre que en la historia de NJPW no tiene precedentes ni paralelos, pero cuyo momento en la alta cartelera está cada vez más atrás. Al igual que King, creo que no hacía falta el récord negativo y me parece que esta transición al mid-card está avanzando demasiado rápido. Pero más allá del manejo creativo, una vez más se vio a un Tanahashi notable en el ring.

Con el Ace of the Universe, la calidad estaba asegurada. Y la duda era si despuntaría mucho o no tanto. En este G1 diría que estuvo en su nivel normal. No hizo milagros en el bloque malo, pero si lo hizo mucho menos mediocre de lo que pudo ser, al menos. Partiendo por el hecho de haber sumado otra joya, a su histórica saga con Naito.

3- Jay White

Por King.

La certeza de que Jay White va a acabar en lo más alto de la historia de la compañía cobra aún más fuerza tras su tercer G1 Climax. Tras más de seis meses alejado de Japón debido a la pandemia, Jay volvió a recordarnos que su futuro no hace más que aclararse. El que es, en mi opinión, el mejor heel del gran circuito por abrumadora diferencia, llegó al G1 con muchísimas ganas de romperla. Esa sonrisilla en el primer combate no engaña a nadie.

Poco queda de aquel chico prometedor pero inconsistente, incómodo en combates largos y al que le costaba lucir natural. White ha dado un torneo increíblemente notable, regular, con varias joyitas y en el que ha mostrado una personalidad desbordante. Es una estrella, se puede decir ya con toda tranquilidad. A casi nada de ser el MVP.

1- Tomohiro Ishii

Por Ignacio Salvo “Nacho Meñique”.

Tras votar con King, dos luchadores empataron en el primer lugar. Se planteó la posibilidad de mover uno de los dos al 2°, pero viendo el gran torneo de ambos, preferimos darle a los dos el primer lugar.

Comencemos con el nombre de todos los años, ese que lleva casi una década sembrando grandísimas en el torneo. El Stone Pitbull estaba teniendo un torneo sólido, pero no deslumbrante, con Suzuki, Taichi, Shingo o Ibushi. Pero le faltaba ese salto de calidad superlativo y recién, lo vemos en las dos últimas fechas del bloque. Primero contra Okada y luego contra White. Dos matches que reflejan su brillante manejo de la psicología in-ring, así como un timming de lujo.

1- Minoru Suzuki

Por Ignacio Salvo “Nacho Meñique”.

Con 52 años, cualquier luchador del mundo la tiene difícil para brillar. Pero el líder del Suzuki-Gun, entendió muy bien lo que podía hacer y lo que no. Con combates con un tiempo ajustado, los planteó con un enfoque en el shoot y aderezados de su clásica performance heel. Así obtuvimos joyas como su encuentro con Ibushi o al menos, actuaciones más que respetables contra rivales de menor calado, como Cobb. De ser un tipo conocido por su falta de regularidad en los G1, en este fue asombrosamente regular.

Suzuki salió con uno de los peores récords del torneo, pero también con un renovado respeto por parte de todo aquel que haya visto su desempeño en el certamen.

Peor luchador

3- YOSHI-HASHI

Por King.

Muchos no estarán de acuerdo con esta apreciación, y es que YH se ha esforzado mucho y ha tenido algún combate bastante rescatable, como ante EVIL. Sin embargo, este torneo deja patente que YH no es más que un worker mediocre que necesita rivales de gran calidad para brillar en un limitado papel de underdog babyface.

El bloque A le habría ido mejor, pero es innegable que no ha destacado demasiado y que ha demostrado de nuevo lo mal que se le da conectar con el público, su débil ejecución en casi toda su ofensiva y que mantiene buena parte de sus problemas cuando tiene que hacer algo que no sea un comeback.

Como diríamos en España: “YOSHI-HASHI, tío, es que eres un puto pringao”.

2- SANADA

Por Ignacio Salvo “Nacho Meñique”.

Hace poco tiempo, le expliqué a fans de WWE que SANADA es el Seth Rollins japonés ¿Y saben qué? No me arrepiento de tal afirmación. Terminan siendo perfiles muy parecidos, pese a las diferencias culturales. Ambos tienen un moveset vistoso y son capaces de ejecutar toda clase de hazañas atléticas. Pero en torno a lo que es psicología in-ring, tienen falencias brutales. Y en una empresa enfocada en el in-ring como lo es NJPW, eso es grave.

Da mucha lata ver el inminente push de SANADA y el hecho de que tarde o temprano obtendrá el IWGP. Lo único que espero es un milagro: que WWE le haga una oferta millonaria para “robárselo” a NJPW; o que el tipo se case con una chica millonaria y decida que no es necesario seguir trabajando. Quiero creer que aún no todo está perdido.

1- Yujiro Takahashi

Por King.

Haciendo el símil futbolístico, Yujiro me recuerda a esos entrañables equipos que, sin saber muy bien cómo, ascienden a Primera División. Por supuesto, el destino de estos equipos suele ser acabar la temporada hundidos en la última plaza no sin otorgarnos ciertos momentos que resultan entrañables. Eso ha sido Yujiro en este G1 30.

Yujiro es malo con ganas, de verdad. Es lentísimo en la ejecución hasta puntos casi cómicos y es prácticamente incapaz de dar un buen combate salvo que se den situaciones extrañas o que sea carreado. Con todo, su personalidad y el divertidísimo combate-segmento con White hacen que varios aficionados nos despidamos con cierto cariño del “Tokyo Pimp”. Eso no cambia que seguramente no le volvamos a ver y que su torneo haya resultado horrible, pero qué más da. MIAMI SHIIIIINEEEEEE!!!

Mejores combates

No tiene sentido salir con reviews de los buenos combates, puesto que ya revisamos el Bloque A y las del Bloque B (también se revisó la final, pero decirle “buen combate” sería un crimen). Claro que la valoración de esos combates, puede no calzar del todo con su posición en el ranking. Cabe recordar a propósito, que el Bloque A fue obra de Nacho y el Bloque B de King.

Menciones honrosas

– Jay White vs Taichi, día 11.
– Kota Ibushi vs Will Opsreay, día 9.
– Jay White vs Shingo Takagi, día 1.

Top 10

10- KENTA vs Zack Sabre Jr.
9- Kazuchika Okada vs Minoru Suzuki, día 9.
8- Kazuchika Okada vs Shingo Takagi, día 13.
7- Minoru Suzuki vs Tomohiro Ishii, día 1.
6- Tomohiro Ishii vs Taichi, día 9.
5- Zack Sabre Jr vs Toru Yano, día 12.
4- Kazuchika Okada vs Tomohiro Ishii, día 15.
3- Kota Ibushi vs Minoru Suzuki, día 13.

2- Tetsuya Naito vs Hiroshi Tanahashi, día 2.
1- Tomohiro Ishii vs Jay White, día 17.

Decepciones del torneo

Por King.

Cabe aclarar que por cuestiones de tiempo, Nacho se abstuvo de participar en este apartado y en el de “sorpresas”.

En el apartado de decepciones, Okada fue el rey absoluto. Su acelerón final con 3 buenos combates no tapa las enormes carencias de sus primeros choques. Okada viene arrastrando problemas muy evidentes de ritmo, ejecución y planteamiento en casi todo lo que realiza, y que tienen poco o nada que ver con esa sutil narrativa de un Okada que se está buscando a sí mismo sin demasiada necesidad. Lo de la narrativa colaría mejor si no fuera porque son casi dos años con este problema.

Sin embargo, lo más trágico fue lo de un EVIL que debía dar un golpe en la mesa y se lo ha llevado él. EVIL se queda muy corto como heel, incapaz de resultar una amenaza real y de tener esa imagen que debe tener alguien con su status. Su rivalidad con Naito es de lo más innecesario y forzado del año y este G1 ha continuado sembrando ese pobre sendero. Por último, Ospreay ha dado un paso hacia atrás donde seguramente él cree que lo ha dado hacia adelante. Va camino de ser una versión de AliExpress de Omega, lo cual me aterra.

Sorpresas del torneo

Por King.

Lo que ha hecho Minoru Suzuki en este G1 ha sido memorable e inspirador. Me es imposible no rabiar aún más con su récord, tras un run así de impresionante. Con 52 años y sin haber participado en el torneo del año pasado, Suzuki ha reforzado su caso como wrestler of the year tras 9 combates donde el autopilot fue mínimo.

Suzuki entiende sus limitaciones y, pese a tener ciertas imperfecciones, los pros arrasan a las contras. Suzuki dio un torneo lleno de sabor, originalidad y performances intensas que le elevaron, no solo una sorpresa genial, sino a ser el MVP del torneo junto a Ishii. 52 años. Ha hecho el run de su vida con 52 años. Kaze ni nare.

Merecen también su hueco dos luchadores de los que esperaba, de formas muy diferentes, un rendimiento elevado. Yano y Taichi sobrepasaron mi expectativa siendo versiones muy cercanas de lo máximo a lo que creo que podrían hacer en un torneo como estos. Yano volvió a hacerme a reír a carcajadas mientras, además, sacaba un par de joyitas en un bloque complicado y con menos tops a los que hundir. Por otro lado, Taichi ofreció un rendimiento notable que le consolida como uno de los activos de mayor nivel en la empresa y un animador magnífico para torneos de este calibre.

Hablando de NJPW ¿Cómo se solucionará la situación del título USA?

Profesor de Historia, conocido en las redes sociales como Meñique. Bienvenido a un reino en que está prohibido hablar bien de las últimas temporadas de Games of Thrones y dónde la religión oficial es el culto a don Minoru Suzuki.

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